Esa gente no va a amarme.
Tu no vas a amarme de nuevo.
Y el hueco de tu ausencia no se rellenará.
No tengo más palabras que esas.
Cada rasguño en el corazón
Me lo vacia más.
Ahora.
En medio de la desolación por la epidemia.
Mis burdos dramas.
Son insignificantes.
Pero no duelen como lo que en verdad son.
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