viernes, 31 de mayo de 2019

Día Uno

Me dijeron que las lágrimas se me acabarían ayer.
Pero no era cierto.
He escuchado una y otra vez todas las canciones que nos hemos dedicado, que hemos escuchado juntos.
Ojala pudiera saber si descansaste bien ayer, si te fue bien hoy en el trabajo, si comiste.
¿Pensaste en mi? ¿Me extrañaste?
Nunca estuviste en mi habitación, pero estas en todos lados.
Sólo veo los libros que compré contigo en nuestro viaje.
Las rosas que me regalaste en nuestra graduación que decoran mi mesa.
La rosa de papel que me compraste en mi cumpleaños.
Tu foto en en mi velador.
Tus peluches en todos los rincones de mi habitación.
Los collares que me pongo todos los días son todos regalos tuyos.
Porque así siempre estaba un pedacito de ti conmigo.
¿Esta bien llevarlos ahora?
¿Sigue queriendo un pedacito tuyo estar conmigo?
¿Cómo me explico que este es solo el final del primer día sin ti en mi vida?
Ojalá fuera un gato, para poder dormir en tu tejado en la noche.
Aunque el frío me calara podría escuchar tu voz y podría pasearme cerca tuyo cuando saliera el sol.

Para mi amado gato gris en el tejado

De las cosas que no llegué a decirte...
Muchas veces tuve miedo de escribirte poemas.
De dedicartelos.
Por hacer este amor demasiado real.
Ahora podré dedicarte tantos desvelos de desamor y desasosiego.
Que no lo creo.
Nunca debí deshacer todos los versos te he escrito.
Debi darte todo mi amor aunque fuera demasiado.
No debí huir.
Debí haberte abrazado.
¿Qué haré ahora cuando quiera decirte que te amo?
¿Cuando sean las 3 de la mañana y no pueda escucharte dormir?
Debí llamarte esa noche.
Debí decirte cuanto te quería.
Cuanto te quiero.
Nunca me he sentido tan bonita como en tus brazos.
Nunca más podré andar de tu mano.
Debí de tomarte de la mano.
De saber que iba a terminar todo te hubiera apretado fuerte la mano.
¿Porqué no te abracé?
¿Porqué no te besé?
¿Porqué no besé tu mano, tus mejillas o tu frente?
¿Cuándo se supone que esta decisión tuya dejará de doler?


miércoles, 22 de mayo de 2019

A la que no puedo olvidar

Dejemos de lado el hecho de que puse un título empalagosamente cursi.
No es lo que creen.
Si finalmente, algún día, decidiera abrirme la garganta y morirme...
Me convertiría en un recuerdo agridulce para algunos, unos pocos.
Unos pocos que nunca podrían olvidarse de mi.
Que nunca podrían dejar de preguntarse:
¿Hubiera cambiado algo si hubiera hecho algo más, o dicho algo en el momento justo?
Por eso no puedo olvidarla.
Fue la primer mujer que quise.
Que me llevó a conocer este confuso camino a lo que soy hoy.
A veces me pregunto si he llegado a lucir como ella.
Que siempre que no estaba sonriendo parecía que iba a llorar.
No siempre parecía triste, sin embargo.
La recuerdo como el ser más maravilloso del planeta.
Más egoísta también.
Parecía dura como el diamante...
Y sin embargo he visto romperse cristales con menos.
¿Soy como tú?
¿Algún día les dejare una carta a los que amo que nunca explicará nada?

viernes, 10 de mayo de 2019

Las cosas que he perdido por ti

He perdido tantos segundos de mi vida extrañandote...
Que creo que casi me debes cuarta vida.
Si no fuera por las píldoras
Te hubiera dedicado cientos de noches.
A quererte, como se supone que no debo.
Y me arrepiento.
Porque solo Dios sabe si me quieres.
No lo sabes ni tú.


(Texto viejito, encontrado entre papeles que no llegue a quemar en medio de mis crisis).