Me dijeron que las lágrimas se me acabarían ayer.
Pero no era cierto.
He escuchado una y otra vez todas las canciones que nos hemos dedicado, que hemos escuchado juntos.
Ojala pudiera saber si descansaste bien ayer, si te fue bien hoy en el trabajo, si comiste.
¿Pensaste en mi? ¿Me extrañaste?
Nunca estuviste en mi habitación, pero estas en todos lados.
Sólo veo los libros que compré contigo en nuestro viaje.
Las rosas que me regalaste en nuestra graduación que decoran mi mesa.
La rosa de papel que me compraste en mi cumpleaños.
Tu foto en en mi velador.
Tus peluches en todos los rincones de mi habitación.
Los collares que me pongo todos los días son todos regalos tuyos.
Porque así siempre estaba un pedacito de ti conmigo.
¿Esta bien llevarlos ahora?
¿Sigue queriendo un pedacito tuyo estar conmigo?
¿Cómo me explico que este es solo el final del primer día sin ti en mi vida?
Ojalá fuera un gato, para poder dormir en tu tejado en la noche.
Aunque el frío me calara podría escuchar tu voz y podría pasearme cerca tuyo cuando saliera el sol.
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